* dallas

Nunca visitaré Dallas

porque papá está muerto

y en Dallas, Texas, todos los hombres de bien

reverencian a sus padres

idolatran su figura, su carácter

imitan su forma de caminar

toman como propias religiones que no entienden

incurren en los mismos vicios

y por sobre todas las cosas

heredan sueños inconclusos

 

En Dallas, Texas,

tierra de cuernos y petróleo

los hombres se enorgullecen

de ser bautizados Junior (o segundo o tercero)

y también de que sus esposas

moderen la infidelidad y la angustia

con precisión de telenovela

y los esperen todos los días, todas las noches

con la comida caliente

y la sonrisa sin derretir

 

Nunca visitaré Dallas

porque papá está muerto

y en Dallas, Texas, ningún hombre

es mejor que los anteriores.