* liendres

Ni siquiera las yeguas hoy me quebrantan. Ya ni las huelo. Porque de tu nombre que era estampido sólo quedó un ramillete de confesiones cayendo al alba por un fangal, y es relicario de cuencas rotas, y un penitente llorando pez. A lo sagrado nos abrazamos como el cuchillo sobre la carne, como las llagas al cuerpo enfermo, como el hereje a la tempestad.

Aves, peces, toros, simios, ansiosas bocas que alimentar. Y esa represa que no está más. Lo que no vuelve se ha consumido, sin darnos cuenta, fuelles vencidos, desvencijados, fuentes lacustres que parten dientes y nos obligan a salivar; lo que no existe nos impresiona, nos baña en sarro, en mica y sal, nos centrifuga con paso firme y con instinto de dictador.

Idea, sueño, proyecto, pueblo. Rusticidad. Sobran las aspas de los molinos, faltan los verbos de la intuición. De aquellos hombres que han existido, ni siquiera uno, ni el más sangriento, ninguno pudo recolectar el polen rubio de la explosión. Y de tu nombre que era estampido nacen ausentes los peregrinos: cruces al aire, voces al viento, polvo en el polvo y el sol al sur.

Amplias distancias que duermen tilos, que ocultan ciervos de cuernos fríos como el cristal. Somos las almas que lleva el Diablo, somos rehenes de la humedad. Nada de noble nos ha quedado, pobres imberbes con armadura, druidas de libros, reyes del mundo, liendres de Dios.

Lo que no somos nunca seremos, lo que ya fuimos ya se acabó. Y que tu nombre se haya hecho furia y después veneno, cortando el aire, fundiendo el plomo, quemando todos los recovecos de nuestra historia, es punto aparte, es deserción.

3 Respuestas a “* liendres

  1. MX, continúa la saga poética en prosa. Me gusta leerlo rápido, sin pensar ni detenerme. Las imágenes van pasando delante de mis ojos como en el cinetoscopio de Edison, y así la deserción se junta con las yeguas, una y otra vez, hasta llegar a la conclusión de que no hay ni inicio ni final, y entonces separo a las liendres de Dios y a los rehenes del Diablo, y junto tempestades con aves, peces y toros, al sur con los tilos y a los dictadores con las ideas y los sueños. Pero cuando me canso de darle a la manijita, la película siempre se detiene frente a mi nariz y me muestra la imagen del fangal, invariablemente. Será el sueño del jabalí, hoy relegado a las etiquetas.
    Gracias por no escribirlo en escalerita.
    Avanti, pese a todo.

    • Sin pensar ni detenerse, casi que así fue escrito (aunque confieso algún retoque quirúrgico). Me parece grosso que la percepción nos ea fragmentada sino como lo planteás, un remolino de cosas que te cubre y da vueltas alrededor, mientras las patas se te van hundiendo en el barro…Alegría!
      Y la escalerita la probé, pero tanto subir y bajar me destrozaba las rodillas.🙂
      Buena suerte y más que suerte!

  2. Pingback: Bitacoras.com

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s