* camaleones

La fidelidad no está en mi naturaleza. Tampoco en la de ella. Aprendimos a leer nuestros movimientos como si jugáramos un partido de ajedrez. Por el momento reposamos en tablas, pero sabemos que alguna vez, en un cambio de piezas mal calculado, uno de los dos tendrá que dejar caer a su rey, herido de muerte. Vivimos con el peligro inminente de la traición, de la puñalada artera que desate los gritos, los llantos, las valijas y el portazo. Sabemos los trucos y las estrategias, conocemos las miradas y los gestos, también los silencios y los impulsos, somos los detectives tras la cortina. Vivimos con hambre. Hambre de victoria, de conquista. Nada es más sincero en una pareja que el saberse verdugos, ambos. Cada mañana me despierto, la beso, la abrazo; cada vez ella me mira como si fuera la primera, con la misma fascinación. Mientras me ato los cordones me divierto pensando en si ese será el día en que pise en falso, y sé muy bien que mientras deja correr el agua de la ducha evalúa las posibles evasivas a utilizar en el caso que la descubierta sea ella. Nos amamos profundamente, desesperadamente. Pero para nuestro arte esas profundidades son lejanas e inhóspitas, por lo que la mayoría del tiempo reptamos en la superficie. Somos hermosos. Los rayos de sol calientan la cama y rebotan en su espalda blanquecina. Somos malditos. Sus huesos se me clavan en la carne. Somos lo que nos convenga ser para seguir jugando a ser dos.

17 Respuestas a “* camaleones

  1. Me pareció excelente este texto. Impecable. A menudo pienso que ella y yo somos así: una gran burbuja de aceite de girasol que viaja a media agua en un arroyo de montaña. Nos amoldamos perfectamente el uno al otro; siempre cambiamos, polimórficos. Convivimos, pero no perdemos nuestras identidades.
    Felicitaciones.

    • Blopas, si se me hubiera ocurrido a mí esa tremenda imagen de la burbuja de aceite de girasol, seguramente la hubiera incluido en el texto. Es genial, felicitaciones para vos!

    • Gracias y bienvenido, tocayo. El misterio de tus preguntas no sé si se puede develar a todos por igual, creo que depende exclusivamente de la habilidad del jugador. Saludos!

  2. Estas relaciones donde se vive al filo de la navaja, son pasión y son desazón. Esperando el siguiente movimiento. Tal vez llegue aquel minuto en que nos cansemos de mover o simplemente se haya agotado el tiempo.
    Un abrazo

    • Exacto, Chrieseli, cada partido es diferente, y seguramente algunos no nos den ganas de jugarlos y otros, simplemente deseemos perderlos lo más rápido posible.
      Buena suerte y más que suerte!

    • Ese es mi horizonte, Micromios, lo más lejos que pueda llegar. Y en el camino me voy a inventar lobos, corderos, cerdos, jabalíes, perros, hormigas…y todo lo que necesite para avanzar. Salut!

  3. Excelente relato! Impecable y perfecto. Insoportable para mí llevar una relación de ese estilo. No soy una enferma de celos ni una loca posesiva, pero si un hombre está conmigo, tiene que estar SÓLO conmigo o no está. Puedo compartir muchas cosas, pero no una pareja. Me parece, básicamente, una cestión de respeto hacía mí y hacia la relación. Y, obviamente, corre lo mismo para mí.

  4. Cuanto más libre una relación, más auténtica. Aunque no sé yo hasta qué punto podría entregarme a un amor así, sin paracaídas.
    “Somos los que nos convenga ser para seguir jugando a ser dos” Excelente.
    Un abrazo.

    • A mi parecer, nunca podemos decidir a priori, sino que una vez dentro de la relación evaluamos hasta dónde queremos llegar y si vale la pena. Gracias por leer, Piper!

  5. Me gusta tu reflexión sobre el amor. Queremos que la pasión rime con fusión pero la verdad es que, por más que nos empeñemos, nunca somos uno, sino dos…cameleones, eso sí.
    Saludos,

    • Tal vez buscando esa rima nos perdemos lo más poderoso de cada relación, y del otro. Comparto lo que siempre seremos dos, cada uno escribiendo a su ritmo y en su propio cuaderno, aunque algunas páginas sean compartidas. Saludos, Anne!

  6. Me impresionan tus reflexiones sobre la fuerza del amor apasionada, las dos caras de cielo e infierno que supone amar intensamente a una pareja. Un saludo

    • Gracias Concha, este tipo de reflexiones surgen solas con sólo escarbar un poquito, a fuerza de observación, en la superficie de toda relación (reconozco que en este caso se tornó algo un poquitín perverso). Buena suerte y más que suerte!

  7. Pingback: Bitacoras.com

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s