* pronóstico

No había sol ni llovía, tampoco hacía calor ni era de mañana. Los árboles se balanceaban tímidos, sin pájaros que alojar, esperando resignados la nueva estación. Entonces me di cuenta de que yo era como esos árboles, osamentas sin piel ni carne a merced del viento, figurines de madera encadenados al piso y condenados a permanecer. Quise llorar. Me hallé desperdiciando mi vida y no supe para donde correr. Era un toro ciego, ya herido, esperando indefenso sin saber por qué flanco me llegaría el último estoque. Y así se me iban los días, regando la arena con vino tinto. Mentiría si dijera que hice algo por cambiar. Seguí leyendo los diarios cada mañana con mi café y llegando temprano al trabajo.

15 Respuestas a “* pronóstico

  1. Que bien describe este relato la fuerza de impotencia, el alma atormentada por el conocimiento de lo que se debe hacer y de lo que no se hace. Bonita imagen sentirse como un arbol desnudo atado a una tierra yerma.
    un saludo

  2. El cambio solo necesario en la apatía del vivir sin saber a ciencia cierta que se busca.
    Me pareció excelente lo resumido de la historia. Dejarla en el aire, que vuele y nos haga reflexionar sin más datos de los necesarios.
    Un abrazo

    • Piper, lo resumido de la historia tuvo que ver con que me encontré en un momento leyendo y releyendo, y no podía agregar nada más sin estropearlo. Todo el sentido ya estaba sobre la mesa y decidí dejarlo así, por suerte veo que fue una buena elección. Saludos!

  3. Me ha gustado mucho este fragmento
    “osamentas sin piel ni carne a merced del viento, figurines de madera encadenados al piso y condenados a permanecer” me ha tenido un buen rato pensando. Quizás te he leído algo mejor pero no lo recuerdo por lo que me quedo con esto.

  4. Se me antoja el análisis concienzudo de quien sabe a priori que nada va a cambiar, aún con esta reflexión sentida y con el comparativo cruel de un animal herido.
    Un tiraje necesario a la presión del día a día aplastante, que pocas veces deja ver el más allá y se concentra profundamente en el hoy y el ahora.
    Un saludo

    • Totalmente, la frustración no es darse cuenta de la decadencia, sino de que no tenemos el coraje para salir de ella. Gracias como siempre, Chrieseli. Buena suerte y más que suerte!

  5. La inercia de la nada…todos tenemos varios de esos momentos durante una larga vida…para algunos es así la vida entera. Muy Bueno! Saludos.

  6. Nadie cambia de verdad, ni los árboles ni los toros ni las personas. ¿Adónde iba a correr, qué quería encontrar? Otros árboles iguales, cadáveres de toros, arena roja… Todo azotado por el mismo viento. No. Ya es tarde. Me parece muy bien que se quede leyendo el diario y tomando café. O que se pegue un balazo. ¡Grande MX!

  7. Tu relato es muy existencialista, porque vivir?, para qué?. Parece que tu protagonista ha resuelto el problema, para nada. Muy bien escrito porque refleja esto, la nada.
    Saludos,

  8. Me gusta el tono derrotado.
    Es tan difícil cambiar, conseguir las energías suficientes para dar el giro… que lo más fácil es continuar como estamos. Y eso hacemos la mayoría.

  9. Pingback: Bitacoras.com

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