* días de visita

Vine hasta aquí con la firme convicción de decirte adiós de una vez por todas, pero como en cada una de las anteriores ocasiones, no tuve el coraje suficiente. Estuve a punto de lograrlo, pero a veinte pasos de tu galería mis pies se clavaron en el suelo pedregoso, la náusea me recorrió entero, la vista se me nubló y comencé a ver los pequeños destellos que preceden al desmayo. Pero hoy no me desmayé, ni vomité. Por suerte esta mañana los vigilantes del cementerio no tuvieron que reanimarme y darme un vaso de agua (espero que en alguna de sus recorridas nocturnas, apiadándose de mis pedidos, te hayan contado que vengo periódicamente y que esos días son para mi especiales y únicos, que me esfuerzo cada sábado por acercarme un paso más, sólo me faltan veinte con el de hoy, y que siempre me pongo el traje azul que usaba cuando salíamos a cenar). Cuando me repuse continué con mi rutina, esa torpe manera que encontré para saludarte a la distancia hasta que pueda superar mi debilidad, y recorrí las calles angostas, mirando aquí y allá, buscando en las lápidas nombres y rostros que me conmuevan, acercándome a los malqueridos, a los olvidados, a los temidos, a los abandonados, a los vencidos, a los salvados. Y en las tumbas de aquellos que duermen en la quietud mezquina del cementerio, deposité en silencio las lilas y las magnolias que te había comprado, como porciones de este amor huérfano que no me animo a dejar ir.

16 Respuestas a “* días de visita

    • Eso dicen Mclover, pero yo no estoy muy de acuerdo… Cerrar historias es, en mi opinión, mucho más dificil que comenzarlas.
      Saludos y gracias por leer!

  1. No puedo creer que no había leído esto. Creo que es lo mejor que he leído en meses, tal vez…

    Ah! y también quería darte las gracias por pasarte por mi blog🙂

  2. Que peso tienen aquellos que ya no estan de cuerpo presente pero que invaden nuestros sueños intermitentes. Ante esa fuerza poco podemos hacer. Quizá solo preguntarnos si lo que nos atenaza son sus recuerdos o nuestros propios miedos. Enhorabuena por tu relato. Me ha gustado mucho.

    • Concha, muchas gracias por tu comentario.
      El placer de escribir estas historias se completa con la devolución que hacen todos ustedes sobre los textos.
      Gracias por leer.
      Buena suerte y más que suerte!

  3. Una narración que exuda dolor y más que eso, la negación a la realidad de la partida, la negación al mismo dolor. Me ha impresionado y me ha dejado perpleja.
    Tu protagonista, como un kamikaze trata de terminar con el ejercicio, pero su naturaleza se lo impide.
    “Debemos estar preparados para la muerte”, leí una vez. Tal vez debemos estar preparados para no extrañar la vida.
    He llegado a tu blog siguiendo los comentarios que le haces a Micromios, en especial uno de un tomate. Ahora enlazo tu blog con el mío para leerte con detención.
    Muchas gracias

    • Muchas gracias por el comentario. Es muy grato tener este tipo de devoluciones sobre los textos.
      Espero que aquí encuentres más cosas que te gusten. Saludos y gracias por leer!

  4. Que personaje tan tierno. Qué lástima inspira. El amor se resiste a morir con la persona desaparecida. Mejor que en vez de en una tumba fría, la conserve viva en su memoria.

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