* noviembre

En Buenos Aires, los primeros calores llegan comenzado noviembre. Los días se hacen más largos y la ciudad comienza a transpirar desde muy temprano. Nos levantamos antes que de costumbre y tomamos el desayuno al lado de la ventana, mirando el horizonte marrón del río y sintiendo la humedad que se nos pega en el cuerpo y la cara.

En noviembre Buenos Aires está en pausa, flotando como adormecida en una tranquilidad que no se encuentra en otro momento del año. Hay menos bocinazos, los pájaros cantan a toda hora y las ramas crecidas de los árboles se van metiendo cada vez más por las ventanas; noviembre es el mes en que las medias se olvidan en los cajones, en que cualquier momento es bueno para una cerveza bien helada, y en que las veredas se llenan de vecinos que parlotean buscando el fresco de la noche. El perfume de los tilos que ventilan la ciudad se mezcla con el aroma de las hermosas mujeres que estrenan su uniforme estival de apretadas musculosas, sandalias bien cómodas, inquietantes pantalones blancos, y amplias polleras de colores estridentes. En cada esquina, cada colectivo, cada bar, cada oficina, la gente sonríe y se saluda amablemente sabiendo que sin darse cuenta pronto se habrá ido un año más.

Fue en noviembre, hace dos años, cuando desaparecí. Tenía treinta años y ninguna gana de permanecer aquí desperdiciando mi vida hundido en una ciudad absurda a la que en ese momento yo detestaba con toda mi alma. En noviembre me escapé, me fugué de todo y de todos; como por arte de magia me esfumé en un segundo frente a los ojos de quien quisiera ver mi gran acto. Sabía que mi ausencia no sería tomada con naturalidad y mucha gente trataría de encontrarme, y busqué el lugar al que nadie se animaría a seguirme.

El sitio más desagradable, apestoso, hediondo, putrefacto, hostil, ruin, viscoso, marginal y peligroso que encontré, fue justamente en el profundo interior de mí mismo. Esa cueva oscura y subterránea por la que nadie hubo transitado jamás, se abrió ante mí reconociéndome como amo y señor. Me sumergí en las espesas aguas sin mapas ni brújulas, lanzado a la aventura de todas las aventuras: el conocimiento. Se necesita coraje y valentía, no es posible encarar de otra manera semejante tarea; no se permite temer ni vacilar, porque el miedo no te permitiría trasponer ni siquiera la primera barrera, y regresarías corriendo lloroso al mismo lugar de siempre, lleno de dudas y avergonzado por tu enorme cobardía. Supe inmediatamente que era el lugar perfecto para mi indefinida estadía.

Me gusta noviembre porque la gente encara sus proyectos para el año entrante, organiza las visitas para las fiestas de fin de año y traza ambiciosas rutas de viaje para las inminentes vacaciones. Comienzan a verse muchas bicicletas por toda la ciudad y hay niños felices por todas partes. La costanera estalla de gente haciendo ejercicio y disfrutando de la vida sana al aire libre. Me gusta porque me visten con ropa más cómoda y fresca y me llevan a pasear a los bosques con mi silla de ruedas y mi respirador. Eso lo más lejos que mi familia se animó a llegar con su búsqueda. No tengo ningún reproche, no les presto atención, solamente les dirijo una mirada perdida y una sonrisa babeante. Es lindo noviembre.

Anuncios

9 Respuestas a “* noviembre

  1. Se me hace extraño que noviembre que empiezan los fríos y los días se vuelven grises y apagados se llene de vida en el otro lado del mundo.
    Valiente decisión la búsqueda interior. Sé que soy demasiado cobarde para bucear en el rincón que tengo ahí y que me llama con su canto de sirena. Me siento orgullosa de que otros logren lo que a mi se me escapa.
    Saludos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s