* venus

Lo peor no era el olor a mierda fétido, nauseabundo y familiar que se colaba por debajo de la puerta hinchada por la humedad, inundando el dormitorio, apenas iluminado por la luz mortecina del velador, y penetrando inacabable por mis fosas nasales. Me había acostumbrado al chillido filoso e intermitente proveniente del rincón derecho de la habitación, bajo el anaquel repleto de fotografías de gente que ya no estaba; y podía escuchar claramente al puñado de cucarachas que correteaban veloces e incesantes entre las sobras, desechos y fluidos que se esparcían sobre el piso de machimbre. Bañado en sudor, expectante e inmóvil, controlando la respiración y bajando mi ritmo cardíaco casi hasta adormecerme; enredado y confundido mientras repasaba mentalmente cuántos escalones, cuántas baldosas, cuántos pasos, me habían llevado a esa casa, a esa habitación, al interior de ese ropero estrecho desde el cual, a través de una rendija diminuta, vigilaba tu silueta escuálida bajo la sábana. Lo peor no eran las polillas caminándome por el cuerpo entumecido, ni el presentimiento de que en cualquier momento te ibas a despertar sobresaltada, adivinándome entre la ropa de invierno, clavándome la mirada llorosa y suplicante de tantas otras veces. No, no era eso. En la quietud espesa del ambiente aletargado, flotaba solitaria tu última noche. No habría más despertares risueños con rayos de sol que te entibiaran la espalda en el desayuno, se acabarían los sueños en donde tu pequeña felicidad cotidiana se volvía una única cara sonriente y bonachona, que te alzaba en brazos y te llevaba a recorrer inmensos jardines repletos de magnolias, dalias, y soberbios y amarillísimos girasoles; ya no te  sentarías junto a la ventana a observar como se escapaba el pavimento por debajo de las ruedas de los autos, y ya nunca más mirarías morbosa e impúdica a los jovenes mancebos que alquilabas para satisfacer tu sed de Venus venida a menos, miserable. Ya no más. No, eso no era lo peor. Lo peor era saber que después de esa noche, yo iba a seguir ahí, esperando.

Anuncios

Una respuesta a “* venus

  1. Pingback: cerrado por vacaciones. « no entiendo nada.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s